Se acerca el fin de año en el que hacemos propósitos de enmienda y nos concentramos en disfrutar -porque así lo marcan las fechas- de este agonizante 2019.

Por un Branding Corporativo auténtico.

Comidas, cenas, compromisos, alcohol y grasas de todo tipo nos ponen a prueba estos días. De repente todo el mundo es feliz, todo el mundo tiene multitud de amigos y a todos nos va de maravilla en la vida. Sonreímos con inusitada frecuencia, un acto insólito por estas latitudes, y recibimos n+1 felicitaciones recauchutadas y recirculadas tal y como publicó ayer Andy Stalman en twitter:

La irrupción de las redes sociales ha traído muchas cosas buenas en lo profesional, entre ellas nos permite hacer Branding personal y corporativo; pero en lo personal también ha sometido a golpe de espada a las tradiciones de toda la vida, como por ejemplo llamar por tu cumpleaños o sustituir las relaciones físicas por las relaciones a distancia. En mi caso todas las personas que me importan me llamaron el otro día y te puedo asegurar que no hay nada más gratificante que eso.

Por un Branding real, no impostado, de verdad.

Las relaciones digitales también nos han traído un exceso de información que estimula nuestros tres cerebros, uno de ellos- el reptiliano- en su afán por rastrear cualquier amenaza avisa a nuestro neocórtex para que ingiera y procese gigas y gigas de información sin parar. Nuestro cerebro límbico se compara con los demás haciéndonos sentir más pequeños. Estamos más expuestos a la comparativa social en la era de los selfies y los postureos así como a un exceso de información que invade y molesta. No todo vale en nombre del «Branding», sea personal o corporativo.

Volviendo a las fiestas navideñas.

No me malinterpretes, me encantan las fiestas de navidad, me encanta que la gente sea feliz y que sonría , pero me encanta cuando nace desde el interior, cuando es de verdad, y sobre todo, cuando se hace durante todo el año.También me encantan las relaciones con las personas- pero solo cuando son de verdad- de lo contrario las elimino de mi vida. Nuestro cerebro reptiliano no está preparado para pensar que se va a extinguir- sí, has leído bien,pensar- con lo que derrocha una gran cantidad de tiempo  con personas que no nos merecen pensando que el tiempo es infinito.

Y puestos a posturear importamos costumbres ajenas a las nuestras, las incorporamos a nuestras culturas. La Mercadotecnia se ha anotado otro tanto ante nuestra supuesta independencia a la hora de comprar.

Papa Noel no me representa ni tampoco Halloween, Los Reyes Magos visitaban mi casa en un 16, y, mi madre – ahora se le llama storyteller- me contaba todo lo que habían bebido y comido Baltasar , Melchor y Gaspar. Mis ojos se iluminaban y era el niño más feliz del mundo. Quizás ahora por la fuerza de la mercadotecnia y del Marketing Digital, Papa Noel les mande al paro.

¿Para cuándo una película de los Reyes Magos en Netflix?

Hacer ruido no es el objetivo del branding y la comunicación.

Volcar toda nuestra energía y alegría en unas fechas solamente es pernicioso.  «Vender» en exceso hacia el exterior nuestra vida es señal de una escasez de mirada hacia nuestro interior. Los excesos nunca son buenos, el exceso de ruido nos aleja de nuestra armonía y paz interior. Nos instalan en un paraíso de cartón-piedra que al más mínimo viento se derrumba.

Díme de qué presumes y te diré de qué careces

La vida es venta y branding pero principalmente debe ser auténtica.

La vida es venta, también es imagen y branding. Las ventas impregnan todas y cada una de las actividades del ser humano desde el principio de los tiempos, y el problema surge cuando los que quieren venderte algo no son vendedores de primera sino «vende humos». Todo el mundo vende algo y a todas horas, así que ejercitemos más nuestro sistema 2 (cerebro racional) para comprar y hagámoslo menos por impulsos rápidos (sistema 1). Luchemos contra nuestra inercia de consumir menos energía a la hora de emitir juicios.

Este post es una reflexión hacia el aspecto más importante que debe poseer un conferenciante y formador en ventas, y por extensión cualquier profesional: la autenticidad. Desde la autenticidad, su branding y toda su comunicación también se perdibirán como auténticos.

Una empresa sin valores es una empresa sin timón

No conocer tus valores como empresa y/o no transmitirlos a los trabajadores es similar a no tenerlos.

Los valores son un Patrimonio Inmaterial que las empresas deben cultivar y lo deben hacer ya; representan su sello, su esencia.

Ante tal riada de fuegos de artificio se impone una reflexión en estas fiestas y durante todo el año. Esta versa sobre qué estamos dejando tras de nosotros más allá de nuestro mero legado genético. Se impone una reflexión sobre los valores sobre los que edificamos nuestra marca personal, nuestra empresa. Valores como la bondad, la empatía, la generosidad y la solidaridad con la comunidad a la que pertenecemos, son manoseados por personas que incluso se atreven a dar conferencias sobre dichos «topics».

Nuestros referentes deben ser los buenos profesionales.

Aprendamos de los buenos profesionales buenos, siendo la bondad el valor que debiera preceder al buen hacer profesional tal y como afirma mi gran amiga Edita Olaizola. Personas luz, personas de verdad, personas inteligentes y con el suficiente pensamiento crítico como para alejar a las toneladas y toneladas de polución tóxica que consume el oxígeno de nuestra esperanza e ilusión, así como de nuestra identidad personal. Estas personas son capaces de autentificar su branding, sólo tienen que comunicar lo que realmente son.

Branding personal: Un libro basado en hechos reales.

Como hito importante en Branding personal está mi nuevo libro , «El arte de vender» de la Editorial Almuzara que próximamente presentaré en Barcelona, Madrid, y varias ciudades más. Es un libro nacido de la autenticidad, de todos mis años dedicados al maravilloso arte de desgastar suela por todo el país. Lo cuento porque lo he vivido, no me lo invento, además te lo narro porque funciona y te puedo ayudar.

Para los Reyes Magos ya les he escrito mi deseo:

Queridos Reyes Magos os quiero pedir que todas las personas con las que me relacione en este 2020 sean buenas y auténticas

Rodéate de buenas personas, en lo profesional y también en lo personal.

Lucha por tus sueños y hazlo con todas tus fuerzas. Aléjate de aquellos expertos que te dan consejos sobre branding personal, o sobre proyectos que ellos nunca han emprendido. Aléjate de aquellas personas que solo te están pidiendo cosas como si este fuese un derecho sin ninguna responsabilidad asociada. Acepta las emociones tal y como vienen, sean de la valencia que sean. Esfuérzate en ser feliz fabricando micromomentos en los que formes comunidad. Ser feliz individualmente no tiene ningún sentido si no es transmitido a los demás. Rebélate sobre aquellos que intentan normalizar el mal y la mediocridad; y no pertenezcas a mafias disfrazadas de lobbys de influencia mediática, tú vales mucho más que eso.

Rompe dichas cadenas y vive desde tu ADN, desde tu identidad, vive con autenticidad y no dediques toda tu vida a «hacer pasillos», a «dorar la píldora» a aquellos que te prometen el cielo cuando lo que pretenden es que tú les ayudes a conseguir el suyo.

Reivindícate, tú lo vales, y este es un anuncio pero no de una conocida marca, sino del bien más preciado que tienes: tú mismo. Tú puedes ser tu mejor Branding.

!!Nos vemos en 2020!!

 

Iosu Lázcoz Iso

Activador de equipos

 

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